Alberto es una de las miles de personas que acude al Programa de Ayuda Alimentaria para poder alimentar a su familia y es consciente de la gran ayuda que supone, como él mismo dice “no vamos a vivir como reyes pero sí vamos a estar un poquito tranquilos sabiendo que tenemos alimentos y tener cuerda para buscarse la vida”.

 

Poder acceder a un plato de comida es una ayuda de primerísima necesidad, por ello, Alberto muestra su gratitud “ser agradecido con Cruz Roja y decir, ojalá que Dios siga tocando la gente de Cruz Roja, a los que sirven y a los que ayudan trayendo los alimentos para dar de comer a otro”.

 

El Programa de Ayuda Alimentaria de Cruz Roja es una herramienta imprescindible para mitigar las consecuencias de la pobreza que cada año reparte millones de kilos de alimentos entre las personas más necesitadas. Es un programa cofinanciado en un 85% por el Fondo de Ayuda Europea para las Personas más Desfavorecidas y en un 15% por el presupuesto nacional, y se complementa gracias a la solidaridad de las empresas y particulares.

 

Como siempre, este compromiso solidario de Cruz Roja es posible gracias a las personas voluntarias, que además de ocuparse del reparto de alimentos, escuchan a los beneficiarios y hablan con ellos. Así, quienes recurren a este programa, no solo reciben alimentos, sino también comprensión y calor humano.

 

Es un hecho, donde haya una persona en situación de precariedad, allí estará Cruz Roja.

 

*Se han utilizado nombres ficticios para salvaguardar la identidad de las personas